viernes, 1 de marzo de 2013
Oído
El campo de audibilidad de los perros es aproximadamente de 40 Hz a 60.000 Hz.41 Los perros detectan sonidos tan graves como 16-20 Hz (en comparación con 20-70 Hz en los humanos) y también por encima de 45 kHz42
(en comparación con 13-20 kHz en los humanos), y además tienen un grado
de movilidad de las orejas que los permite determinar rápidamente el
origen exacto de un sonido. Dieciocho o más músculos pueden inclinar,
rotar, levantar o bajar las orejas de un perro. Además, un perro puede
detectar el origen de un sonido mucho más rápido que un humano y oír
sonidos a una distancia hasta cuatro veces mayor que los humanos. Los
perros con una forma de la oreja más natural, como las orejas de cánidos
salvajes como el zorro, suelen oír mejor que los perros con las orejas más flexibles típicas de muchas razas domésticas.
Vista
La visión del perro parece diseñada para la caza: No tiene gran
agudeza visual de detalles, pero tienen excelente percepción de
movimientos. Tiene excelente visión nocturna o crepuscular, debido al el
uso del tapetum lucidum (una pantalla reflectiva dentro del ojo).
El campo visual del perro se encuentra entre los 240 - 250 grados,
mucho mayor que el humano que es de aproximadamente 180 grados.
Los perros tienen una forma de visión dicromática llamada deuteranopia que en los humanos se considera una forma de daltonismo que afecta el rojo y el verde. Los perros perciben tonalidades de amarillo y de azul, pero al rojo lo perciben amarillo y al verde lo ven gris.
El sistema visual de los perros se ha desarrollado para ayudarles en la caza. Aunque es difícil de medir, la agudeza visual de los caniches ha sido estimada como equivalente a una puntuación en el test de Snellen de 20/75. Sin embargo, la discriminación visual es muy superior cuando se trata de objetos en movimiento. Se ha demostrado que los perros son capaces de distinguir su dueño de otras personas a distancias de más de un kilómetro y medio. Como cazadores crepusculares, los perros dependen de su visión en condiciones de poca iluminación. Para ayudarles a ver en la oscuridad, los perros tienen pupilas muy grandes, una mayor densidad de bastoncillos en la fóvea óptica, una mayor velocidad de parpadeo y un tapetum lucidum refractivo. El tapetum es una superficie refractiva situada detrás de la retina que refleja la luz para dar a los fotorreceptores una segunda oportunidad de captar los fotones. Aunque estas adaptaciones sirven para mejorar la visión en la oscuridad, también reducen la agudeza visual de los perros.
Como la mayoría de mamíferos, los perros son dicromatos y tienen una visión en color equivalente al daltonismo rojo-verde en los humanos. Las diferentes razas de perro tienen diferentes formas y tamaños de los ojos y también tienen una configuración diferente de la retina. Los perros con el hocico largo tienen una «raya visual» que se extiende por el ancho de la retina y que les da un campo muy amplio de visión excelente, mientras que los perros con el hocico corto tienen una área centralis, una región central con hasta tres veces la densidad de terminaciones nerviosas de la "raya visual", que los provee una vista detallada, mucho más similar a la de los humanos.
Algunas razas, particularmente los galgos, tienen un campo de visión de hasta 270°, aunque las razas de cabeza ancha con el hocico corto tienen un campo de visión mucho más estrecho, tan bajo como 180°, similar al de los seres humanos. Algunas razas también presentan una tendencia genética a la miopía. Aunque la mayoría de razas son memmetrópicas, se ha descubierto que uno de cada dos rottweilers son miopes.
Los perros tienen una forma de visión dicromática llamada deuteranopia que en los humanos se considera una forma de daltonismo que afecta el rojo y el verde. Los perros perciben tonalidades de amarillo y de azul, pero al rojo lo perciben amarillo y al verde lo ven gris.
El sistema visual de los perros se ha desarrollado para ayudarles en la caza. Aunque es difícil de medir, la agudeza visual de los caniches ha sido estimada como equivalente a una puntuación en el test de Snellen de 20/75. Sin embargo, la discriminación visual es muy superior cuando se trata de objetos en movimiento. Se ha demostrado que los perros son capaces de distinguir su dueño de otras personas a distancias de más de un kilómetro y medio. Como cazadores crepusculares, los perros dependen de su visión en condiciones de poca iluminación. Para ayudarles a ver en la oscuridad, los perros tienen pupilas muy grandes, una mayor densidad de bastoncillos en la fóvea óptica, una mayor velocidad de parpadeo y un tapetum lucidum refractivo. El tapetum es una superficie refractiva situada detrás de la retina que refleja la luz para dar a los fotorreceptores una segunda oportunidad de captar los fotones. Aunque estas adaptaciones sirven para mejorar la visión en la oscuridad, también reducen la agudeza visual de los perros.
Como la mayoría de mamíferos, los perros son dicromatos y tienen una visión en color equivalente al daltonismo rojo-verde en los humanos. Las diferentes razas de perro tienen diferentes formas y tamaños de los ojos y también tienen una configuración diferente de la retina. Los perros con el hocico largo tienen una «raya visual» que se extiende por el ancho de la retina y que les da un campo muy amplio de visión excelente, mientras que los perros con el hocico corto tienen una área centralis, una región central con hasta tres veces la densidad de terminaciones nerviosas de la "raya visual", que los provee una vista detallada, mucho más similar a la de los humanos.
Algunas razas, particularmente los galgos, tienen un campo de visión de hasta 270°, aunque las razas de cabeza ancha con el hocico corto tienen un campo de visión mucho más estrecho, tan bajo como 180°, similar al de los seres humanos. Algunas razas también presentan una tendencia genética a la miopía. Aunque la mayoría de razas son memmetrópicas, se ha descubierto que uno de cada dos rottweilers son miopes.
Inteligencia
Los perros son apreciados por su inteligencia. La inteligencia canina es la habilidad de un perro para aprender, para pensar y para resolver problemas. Los entrenadores de perros, los amos y los investigadores no se ponen de acuerdo en un método
para probar la inteligencia canina tal y como existe para los humanos, a
pesar de que la misma se evalúa tradicionalmente a través de la
resolución de laberintos.
Ciertas razas, como "Border Collies" y "Golden Retrievers", son por lo común más fáciles de entrenar respecto a otras como los perros de caza y de trineo, aunque hay excepciones. Aún el perro más introvertido, distraído y flojo puede obedecer más fácilmente el entrenamiento que, por ejemplo, un gato. La habilidad de obedecer y aprender sin embargo no es la única medida de la inteligencia.
Por su naturaleza sociable entienden la estructura social y las obligaciones, y a menudo aprenden rápidamente cómo comportarse con otros miembros del grupo, ya sean perros o humanos. Los perros adultos modelan a sus cachorros mediante correcciones (auditivas o físicas) cuando no se comportan de la forma esperada y con premios si tiene comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos, etc.)
Son animales que tienden a usar guaridas en el momento del parto y al criar los cachorros, así que pueden aprender fácilmente comportamientos como mantener su lugar limpio y aceptar estar en un área cerrada como es el caso de una jaula temporal para transporte u otro lugar cerrado.
Algunas razas han sido continuamente seleccionadas a lo largo de cientos o miles de años por su capacidad de rápido aprendizaje, mientras que en otras razas, esta cualidad ha sido relegada en favor de otras características como son la habilidad de correr, perseguir, cazar o de pelear con otros animales.
Sin embargo, la capacidad de aprender obediencia básica -y eventualmente comportamientos complejos- es inherente en todos los perros. Los amos deben ser simplemente más pacientes con algunas razas que con otras.
Se podría ver la habilidad de aprender rápido como un signo de inteligencia, aunque también se podría afirmar que es un signo de servidumbre ciega y que la verdadera inteligencia de los perros está en razas tales como el huskie siberiano, que no está particularmente interesado en complacer a sus amos, pero si está fascinado con las innumerables posibilidades de escapar a los campos o de atrapar y matar pequeños animales.
Los perros guías deben aprender un número enorme de órdenes, entender
cómo comportarse en una gran variedad de situaciones y reconocer
riesgos o peligros a su compañero humano, frente a alguno de los cuales nunca se han enfrentado con anterioridad.
Algunas pruebas de inteligencia son la habilidad de reconocer un vocabulario extenso, otras pruebas tienen que ver con el deseo y la habilidad de responder a diversas situaciones.
Debe señalarse también en cuanto al comportamiento canino, que muchas de las conductas indeseadas, como actos violentos o malas costumbres, son la muestra de comportamientos desarrollados por razones tales como: falta de actividad (como puede ser caminatas o deportes caninos), ausencia de disciplina, entrenamiento o educación irresponsable por parte de los propios amos.
Ciertas razas, como "Border Collies" y "Golden Retrievers", son por lo común más fáciles de entrenar respecto a otras como los perros de caza y de trineo, aunque hay excepciones. Aún el perro más introvertido, distraído y flojo puede obedecer más fácilmente el entrenamiento que, por ejemplo, un gato. La habilidad de obedecer y aprender sin embargo no es la única medida de la inteligencia.
Por su naturaleza sociable entienden la estructura social y las obligaciones, y a menudo aprenden rápidamente cómo comportarse con otros miembros del grupo, ya sean perros o humanos. Los perros adultos modelan a sus cachorros mediante correcciones (auditivas o físicas) cuando no se comportan de la forma esperada y con premios si tiene comportamientos aceptables (jugando con ellos, alimentándolos, limpiándolos, etc.)
Son animales que tienden a usar guaridas en el momento del parto y al criar los cachorros, así que pueden aprender fácilmente comportamientos como mantener su lugar limpio y aceptar estar en un área cerrada como es el caso de una jaula temporal para transporte u otro lugar cerrado.
Algunas razas han sido continuamente seleccionadas a lo largo de cientos o miles de años por su capacidad de rápido aprendizaje, mientras que en otras razas, esta cualidad ha sido relegada en favor de otras características como son la habilidad de correr, perseguir, cazar o de pelear con otros animales.
Sin embargo, la capacidad de aprender obediencia básica -y eventualmente comportamientos complejos- es inherente en todos los perros. Los amos deben ser simplemente más pacientes con algunas razas que con otras.
Se podría ver la habilidad de aprender rápido como un signo de inteligencia, aunque también se podría afirmar que es un signo de servidumbre ciega y que la verdadera inteligencia de los perros está en razas tales como el huskie siberiano, que no está particularmente interesado en complacer a sus amos, pero si está fascinado con las innumerables posibilidades de escapar a los campos o de atrapar y matar pequeños animales.
La pose de un perro sin pelo del Perú.
Algunas pruebas de inteligencia son la habilidad de reconocer un vocabulario extenso, otras pruebas tienen que ver con el deseo y la habilidad de responder a diversas situaciones.
Debe señalarse también en cuanto al comportamiento canino, que muchas de las conductas indeseadas, como actos violentos o malas costumbres, son la muestra de comportamientos desarrollados por razones tales como: falta de actividad (como puede ser caminatas o deportes caninos), ausencia de disciplina, entrenamiento o educación irresponsable por parte de los propios amos.
Castración y esterilización
La esterilización es un proceso quirúrgico, que consiste normalmente en la extirpación de los testículos en los machos y los ovarios y úteros en las hembras
y que se hace para eliminar la capacidad de reproducirse y reducir el
deseo sexual de los perros. Debido a la sobrepoblación de perros en
algunos países, las asociaciones de control de los animales aconsejan
esterilizar los perros que no se piense utilizar para criar, de manera
que no tengan cachorros no deseados que deban matar.
La esterilización tiene otros beneficios aparte de eliminar la capacidad de procrear. Reduce los problemas causados por la hipersexualidad, especialmente en los machos. Las hembras esterilizadas tienen menos probabilidades de desarrollar ciertos tipos de cáncer, que afectan a las glándulas mamarias, los ovarios y otros órganos reproductores.
También puede tener efectos médicos no deseados. Aumenta el riesgo de incontinencia urinaria en las hembras y cáncer de próstata en los machos, así como de osteosarcoma, hemangiosarcoma, rotura del ligamento cruzado, obesidad y diabetes mellitus en ambos géneros. Los cambios hormonales que implica la esterilización tienen una alta probabilidad de cambiar en cierta medida la personalidad y el metabolismo del animal. Estudios recientes demuestran que los perros esterilizados en general son más agresivos hacia los humanos y otros perros y más miedosos y sensibles al tacto que los perros que no han sido esterilizados, aunque los efectos varían de un perro a otro. La esterilización de animales muy jóvenes puede causar más problemas de salud más adelante en la vida para ambos géneros.
La esterilización tiene otros beneficios aparte de eliminar la capacidad de procrear. Reduce los problemas causados por la hipersexualidad, especialmente en los machos. Las hembras esterilizadas tienen menos probabilidades de desarrollar ciertos tipos de cáncer, que afectan a las glándulas mamarias, los ovarios y otros órganos reproductores.
También puede tener efectos médicos no deseados. Aumenta el riesgo de incontinencia urinaria en las hembras y cáncer de próstata en los machos, así como de osteosarcoma, hemangiosarcoma, rotura del ligamento cruzado, obesidad y diabetes mellitus en ambos géneros. Los cambios hormonales que implica la esterilización tienen una alta probabilidad de cambiar en cierta medida la personalidad y el metabolismo del animal. Estudios recientes demuestran que los perros esterilizados en general son más agresivos hacia los humanos y otros perros y más miedosos y sensibles al tacto que los perros que no han sido esterilizados, aunque los efectos varían de un perro a otro. La esterilización de animales muy jóvenes puede causar más problemas de salud más adelante en la vida para ambos géneros.
Reproducción
En los perros domésticos, la madurez sexual (pubertad) comienza a producirse a la edad de entre seis y doce meses tanto en los machos como en las hembras, aunque en algunas razas de gran tamaño puede retrasarse hasta la edad de dos años. La adolescencia
de la mayoría de los perros dura entre los doce y los quince meses de
edad, a partir de los cuales ya son más adultos que cachorros. Como en
el caso de otras especies domesticadas, la domesticación ha favorecido una mayor libido
y un ciclo de reproducción más temprano y frecuente en los perros que
en sus antepasados salvajes. Los perros permanecen reproductivamente
activos hasta edades avanzadas.
La mayoría de perras tienen su primer celo a la edad de entre seis y doce meses, aunque algunas razas grandes no lo tienen hasta la edad de dos años. Las hembras entran en celo dos veces por año, durante el cual su cuerpo se prepara para la gestación y al pico del cual entran en celo, el período durante el cual están mentalmente y físicamente receptivas a la copulación. Como los óvulos sobreviven y pueden ser fertilizados durante una semana después de la ovulación, es posible que una hembra se aparee con más de un macho.
Las perras dan a luz 56-72 días después de ser fertilizadas,24 con una media de 63 días, aunque la duración de la gestación puede variar. Una camada media consiste en unos seis cachorros,25 aunque este número puede variar mucho según la raza de perro. Los perros toy dan a luz entre uno y cuatro cachorros por camada, mientras que las razas más grandes pueden dar un promedio de doce cachorros por camada.
Algunas razas han adquirido rasgos para la cría selectiva que interfieren con la reproducción. Los machos de bulldog francés, por ejemplo, son incapaces de montar la hembra. En la gran mayoría de casos, las hembras de esta raza deben ser inseminadas artificialmente para que se reproduzcan.
La mayoría de perras tienen su primer celo a la edad de entre seis y doce meses, aunque algunas razas grandes no lo tienen hasta la edad de dos años. Las hembras entran en celo dos veces por año, durante el cual su cuerpo se prepara para la gestación y al pico del cual entran en celo, el período durante el cual están mentalmente y físicamente receptivas a la copulación. Como los óvulos sobreviven y pueden ser fertilizados durante una semana después de la ovulación, es posible que una hembra se aparee con más de un macho.
Las perras dan a luz 56-72 días después de ser fertilizadas,24 con una media de 63 días, aunque la duración de la gestación puede variar. Una camada media consiste en unos seis cachorros,25 aunque este número puede variar mucho según la raza de perro. Los perros toy dan a luz entre uno y cuatro cachorros por camada, mientras que las razas más grandes pueden dar un promedio de doce cachorros por camada.
Algunas razas han adquirido rasgos para la cría selectiva que interfieren con la reproducción. Los machos de bulldog francés, por ejemplo, son incapaces de montar la hembra. En la gran mayoría de casos, las hembras de esta raza deben ser inseminadas artificialmente para que se reproduzcan.
Nutrición
En la actualidad se suele tratar al perro como si fuese un omnívoro,
deduciéndose por ello que la mejor alimentación es la que produce la
industria al procesar los desechos del proceso productivo de otras
industrias, en otras palabras, el alimento balanceado para perro. Dicho
alimento se encuentra en una diversidad muy amplia de marcas y etapas
que afirman favorece el correcto desarrollo. Cuando se decide cambiar de
marca es oportuno el cambio progresivo, evitando hacerlo de forma
abrupta; los alimentos nuevos deben introducirse gradualmente en un
plazo de por lo menos 7 a 10 días, al cambiar la dieta, es conveniente
ofrecer una cantidad menor del nuevo alimento ya que al sobrepasarse se
pueden iniciar una serie de trastornos gastrointestinales o también el
rechazo de la nueva dieta.
A pesar de lo anterior y ante la evidencia biológica de que es un animal carnívoro, existe una tendencia creciente a volver a alimentar a los perros con alimentación cruda, imitando a la alimentación natural. Los que siguen esta tendencia afirman que es lo que evolutivamente están diseñados los perros para consumir, y que de esta manera se logra beneficios como: mejor salud, menos olor, dentadura, piel y pelaje más saludable, etc.
Las heces pequeñas, firmes y oscuras sugieren buena digestión y una excelente absorción de nutrientes, en cambio los volúmenes grandes de heces pálidas indican una absorción medianamente óptima. Un perro sano y bien alimentado mantiene un peso regular, su pelaje brillante y manejable, una actitud y actividad general muy dinámica.
A pesar de lo anterior y ante la evidencia biológica de que es un animal carnívoro, existe una tendencia creciente a volver a alimentar a los perros con alimentación cruda, imitando a la alimentación natural. Los que siguen esta tendencia afirman que es lo que evolutivamente están diseñados los perros para consumir, y que de esta manera se logra beneficios como: mejor salud, menos olor, dentadura, piel y pelaje más saludable, etc.
Las heces pequeñas, firmes y oscuras sugieren buena digestión y una excelente absorción de nutrientes, en cambio los volúmenes grandes de heces pálidas indican una absorción medianamente óptima. Un perro sano y bien alimentado mantiene un peso regular, su pelaje brillante y manejable, una actitud y actividad general muy dinámica.
- Alimentos no recomendados para los perros
- La leche: Algunos perros, como algunas personas, presentan intolerancia a la lactosa. Es por ello que debe dárseles con precaución, y, a la primera reacción adversa —vómitos, diarrea— suspenderla de inmediato.
- El chocolate: Contiene una sustancia llamada teobromina que causa intoxicación en el organismo del perro y puede ser fatal en grandes dosis.18
- Golosinas: Tales como frituras, caramelos, galletas; tienden a formar sarro en la dentadura del perro. Además los azúcares les hacen propensos a la diabetes. Existen golosinas especiales para ellos que inclusive protegen de la formación de sarro.
- Huesos cocidos: En especial los de pollo. Al ser triturados por la mandíbula del perro pueden formar esquirlas con puntas muy agudas, las cuales fácilmente pueden perforar el esófago, intestino o recto provocando hemorragias internas, infección y consecuentemente mucho dolor.19
- Alimentos o desperdicios caseros: Se deben evitar los alimentos muy condimentados, ya que los perros son especialmente sensibles a la sal, pimienta y chile. De igual forma se deben evitar los alimentos con exceso de grasa. Los desperdicios o restos de alimentos, normalmente poco frescos deben ser eliminados. No se debe permitir que coman restos hallados en la calle, pues podría sufrir una gastroenteritis infecciosa.20
- Tomate: El tomate puede afectar el sistema digestivo del perro, por lo que no es recomendable.
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